Montar un negocio de comida para llevar: puntos clave

En los tiempos que corren, montar un negocio de comida para llevar puede ser una idea excelente. Con tanto estrés, los amos y las amas de casa del siglo XXI no solemos tener ni tiempo ni ganas de pensar menús, comprar productos frescos y de temporada y, por supuesto, preparar ricos y nutritivos platos para toda la familia. Desde este punto de vista, parece que montar una empresa de comida para llevar va a ser un negocio seguro, pero atención, no es oro todo lo que reluce.

Si tú –emprendedor o emprendedora del sector de la hostelería y la restauración- estás pensando en montar un negocio de comida para llevar, tendrás que tener muy en cuenta la normativa que regula la actividad de este tipo de negocios. Y eso es lo que hemos hecho en el artículo de hoy: investigar la legislación española que regula los negocios de comida para llevar y resumir algunos de sus puntos más importantes. ¿Empezamos?

comida para llevar

¿Qué se entiende por negocio de comida para llevar?

Como hacemos casi siempre en este blog, vamos a empezar por el principio: por aclarar en cuatro líneas el tema del que vamos a hablar.

Entendemos negocio de comida para llevar como aquel local, establecimiento, cocina industrial, etc., que se dedica a preparar o servir alimentos ya preparados para que sus clientes lo consuman fuera de ese local o en las propias instalaciones del mismo.

En España existe un Real Decreto que sienta los requisitos que deben cumplir estos negocios y que luego cada comunidad autónoma ha completado en función de las características locales y regionales: el Real Decreto 3484/2000 de 29 de diciembre, por el que se establecen las normas de higiene para la elaboración, distribución y comercio de comidas preparadas. Pulsa aquí para descargar el documento en formato PDF y poder consultarlo en cualquier momento.

Algo importante: antes de abrir tu negocio de comida para llevar, acude al Ayuntamiento de tu localidad o a la Cámara de Comercio y pregunta por la normativa local. Los requisitos que vamos a apuntar en este artículo son genéricos y pueden ser modificados por las diferentes reglamentaciones autonómicas.

Tipos de negocio de comida para llevar

En general podríamos decir que para la normativa vigente en España existen tres tipos de negocios de comida para llevar: grandes empresas de la industria alimentaria, máquinas expendedoras que tan de moda se han puesto últimamente y pequeñas empresas como la tuya que han visto una oportunidad en las tendencias de consumo de este tipo de productos y servicios.

  1. Grandes empresas que se dedican a la elaboración al por mayor de alimentos preparados y listos para su consumo.
  2. Máquinas expendedoras de alimentos o platos elaborados del tipo bocadillos, sándwiches, ensaladas sencillas,  etc.
  3. Pequeñas empresas que elaboran o comercializan alimentos ya preparados como pollos asados, pizzas, bocadillos, etc.

Para elaborar este artículo nos hemos centrado en el tercer tipo: en los pequeños negocios de restauración que quieren apostar por comercializar diferente comida para llevar, tanto de elaboración propia en sus propias cocinas profesionales, como de elaboración procedente de las grandes empresas de la venta de alimentos preparados al por mayor.

 

montar un negocio de comida para llevar

 

Requisitos básicos para montar un negocio de comida para llevar

No te vamos a engañar: la lista de requisitos básicos para montar un negocio de comida para llevar en España es bastante larga, aunque no complicada. Los requisitos de la normativa estatal hacen referencia sobre todo a dos puntos clave:

  1. Las condiciones del local donde se prepara o comercializa la comida para llevar: cocina industrial, zona de almacenamiento, zona de exposición de alimentos, etc.
  2. Las normas de Seguridad e Higiene que deben cumplir los dueños y empleados del negocio a la hora de almacenar, manipular, vender o repartir los alimentos.

Vamos a ver un resumen del primero de estos dos grupos de requisitos básicos para montar un negocio de comida para llevar: las condiciones mínimas que debe tener el local que compremos o alquilemos para empezar a trabajar.

Las condiciones del local de un negocio de comida para llevar.

En general, en un negocio de comida para llevar deben existir distintas zonas de trabajo como, por ejemplo, la cocina industrial donde se elaboren los alimentos, el almacén, el espacio para el envasado de los menús para enviar (delivery), la zona de exposición y venta, etc.

Desde el punto de vista reglamentario de seguridad, salud laboral e higiene profesional, las dos zonas más importantes son, como es lógico, la cocina industrial y el almacén donde se conservarán los alimentos frescos, refrigerados o congelados antes de su cocinado. De estas dos zonas destacan sobre todo los siguientes puntos básicos:

  1. La cocina industrial.

La cocina industrial de un negocio de comida para llevar debe tener unas dimensiones mínimas para que el personal de cocina pueda trabajar con una mínima comodidad. La norma estatal apunta a que esa zona de elaboración y preparación de platos debe tener como mínimo 4 metros cuadrados.

Todas las superficies de trabajo de la cocina, los suelos, las paredes, el mobiliario, etc., deben estar construidas o fabricadas con materiales de fácil limpieza y desinfección.

La cocina industrial debe estar acondicionada para manipular y elaborar los platos y menú de forma profesional. ¿Qué quiere decir eso? Que la cocina debe ser igual que la de un restaurante convencional: contar con un fregadero industrial con grifos de pedal, un lavamanos, un lavavajillas industrial que garantice una absoluta limpieza y desinfección del menaje, una campana extractora con su correspondiente sistema anti incendios, etc.

comida para llevar

  1. El almacén.

La normativa estatal que regula los negocios de comida para llevar insiste muchísimo en que debemos velar por la seguridad de los clientes. En este sentido, la zona del almacén es una de las más delicadas ya que, como sabes, si no se conservan bien los alimentos frescos, refrigerados o congelados, las posibilidades de que estos se contaminen se disparan como la espuma.

Así, tanto por cumplir la ley como por puro sentido común, recuerda seguir algunas normas básicas sencillas. Por ejemplo:

  • Mantén separados los alimentos frescos de los ya cocinados.
  • Utiliza estanterías que se limpien bien, sin esquinas, recovecos, etc.
  • No utilices el almacén como trastero para apilar las cazuelas sin tapa, sartenes, etc. Por supuesto, tampoco permitas que el almacén se convierta en la sala de fumadores.
  • Sigue al pie de la letra los planes de control de plagas que eviten la presencia de ratones, cucarachas y otros animalejos que puedan contaminar los alimentos.

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